Esto lo leí en el blog de http://gabycn.tumblr.com/
Me pareció tan ocurrente y hermoso en su estructura (para hablar en el contexto del escrito), que pensé tomarlo prestado para que los que pasen por aqui tambien puedan disfrutarlo.
Es una historia interesante y matemáticamente ajustada. si hay algun ingeniero o matemático entre los lectores, serán bien recibidos sus comentarios.
Espero les guste
Veraneaba una derivada enésima en un pequeño chalet
situado en la recta del infinito del plano de Gauss, cuando conoció a un
arcotangente simpatiquísimo y de espléndida representación gráfica, que además
pertenecía a una de las mejores familias trigonométricas. En seguida notaron
que tenían propiedades comunes.
Un día, en casa de una parábola que había ido a
pasar allí una temporada con sus ramas alejadas, se encontraron en un punto
aislado de ambiente muy íntimo. Se dieron cuenta de que convergían hacia límites
cuya diferencia era tan pequeña como se quisiera. Había nacido un romance.
Acaramelados en un entorno de radio épsilon, se dijeron mil teoremas de amor.
Cuando el verano pasó, y las parábolas habían
vuelto al origen, la derivada y el arcotangente eran novios. Entonces empezaron
los largos paseos por las asíntotas siempre unidos por un punto común, los
interminables desarrollos en serie bajo los conoides llorones del lago, las
innumerables sesiones de proyección ortogonal. Hasta fueron al circo, donde vieron
a una troupe de funciones logarítmicas dar saltos infinitos en sus
discontinuidades. En fin, lo que eternamente hacían los novios.
Durante un baile organizado por unas cartesianas,
primas del arcotangente, la pareja pudo tener el mismo radio de curvatura en
varios puntos. Las series melódicas eran de ritmos uniformemente crecientes y
la pareja giraba entrelazada alrededor de un mismo punto doble. Del amor había
nacido la pasión. Enamorados locamente, sus gráficas coincidían en más y más
puntos. Con el beneficio de las ventas de unas fincas que tenía en el campo
complejo, el arcotangente compró un recinto cerrado en el plano de Riemann. En
la decoración se gastó hasta el ultimo infinitésimo. Adornó las paredes con
unas tablas de potencias de “e” preciosas, puso varios cuartos de divisiones
del termino independiente que costaron una burrada.
Empapeló las habitaciones con las gráficas de las
funciones mas conocidas, y puso varios paraboloides de revolución chinos de los
que surgían desarrollos tangenciales en flor. Y Bernouilli le prestó su
lemniscata para adornar su salón durante los primeros días. Cuando todo estuvo
preparado, el arcotangente se trasladó al punto impropio y contempló satisfecho
su dominio de existencia. Varios días después fue en busca de la derivada de
orden n y cuando llevaban un rato charlando de variables arbitrarias, le
espetó, sin más:
- ¿Por qué no vamos a tomar unos neperianos a mi
apartamento? De paso lo conocerás, ha quedado monísimo. Ella, que le quedaba
muy poco para anularse, tras una breve discusión del resultado, aceptó. El
novio le enseño su dominio y quedó integrada. Los neperianos y una música
armónica simple, hicieron que entre sus puntos existiera una correspondencia
unívoca. Unidos así, miraron al espacio euclídeo. Los astroides rutilaban en la
bóveda de Viviany… ¡Eran felices!
- No sientes calor? – dijo ella
- Yo sí. Y tu? - Yo también.
- Ponte en forma canónica, estarás mas cómoda.
Entonces el le fue quitando constantes. Después de
artificiosas operaciones la puso en paramétricas racionales…
- ¿Que haces? Me da vergüenza… – dijo ella
- Te amo, yo estoy inverso por ti… ¡Déjame besarte
la ordenada en el origen…! ¡No seas cruel…! ¡ven…! Dividamos por un momento la
nomenclatura ordinaria y tendamos juntos hacia el infinito…
El la acaricio sus máximos y sus mínimos y ella se
sintió descomponer en fracciones simples. (Las siguientes operaciones quedan a
la penetración del lector) Al cabo de algún tiempo la derivada enésima perdió
su periodicidad. Posteriores análisis algebraicos demostraron que su variable
había quedado incrementada y su matriz era distinta de cero. Ella le confesó a
él, saliéndole los colores:
- Voy a ser primitiva de otra función. El
respondió:
- Podríamos eliminar el parámetro elevando al
cuadrado y restando.
- ¡Eso es que ya no me quieres!
- No seas irracional, claro que te quiero. Nuestras
ecuaciones formaran una superficie cerrada, confía en mi.
La boda se preparó en un tiempo diferencial de t,
para no dar que hablar en el círculo de los 9 puntos. Los padrinos fueron el
padre de la novia, un polinomio lineal de exponente entero, y la madre del
novio, una asiroide de noble asíntota. La novia lucía coordenadas cilíndricas
de Satung y velo de puntos imaginarios. Oficio la ceremonia Cayley, auxiliado
por Pascal y el nuncio S.S. monseñor Ricatti. Hoy día el arcotangente tiene un
buen puesto en una fabrica de series de Fourier, y ella cuida en casa de 5 lindos
términos de menor grado, producto cartesiano de su amor.